miércoles, 5 de noviembre de 2008

Este mundillo del arte.

- Ese es Hilaire Belloc -dije a mi amigo-Ford estuvo aquí esta tarde, y le negó el saludo.
- No diga bobadas -dijo mi amigo- Ese es Aleister Crowley, el de las misas negras. Tiene fama de ser el hombre mas malvado del universo.
- Lo siento -Dije.
Ernest Hemigway
"París era una fiesta"


Saludos:

Ya tenía casi un mes sin actualizar el blog. La verdad es que no tenía un tema en particular del que quisiera hablar.
Muchas cosas pasaron este 4 de Noviembre, por ejemplo las elecciones en los Estados Unidos, que derivaron en la victoria de Obama, primer presidente negro de ese país; y mientras tanto acá en México, en un avionazo falleció el Secretario de Gobernación.

He estado ocupado, mayormente escribiendo, también he hestado leyendo. En mi cumpleaños una amiga muy cercana me regaló "París era un fiesta" de Hemingway, ya lo llevo a la mitad, y después de leer esta noche, se me ocurrió sobre que escribir.

Antes había escrito una entrada acerca de el "Círculo Lovecraft" y me refería a ese grupo de amigos escritores que compartieron personajes, conceptos, cientos de cartas y un gusto común por la literatura fantástica.
Ahora, leyendo a un escritor igualmente reconocido, pero mucho mas sociable que Lovecraft, y que también fue en su momento un escritor principiante; nuevas reflexiones vienen a mi mente.

En este mundillo del comic nacional, y supongo que ocurre en cualquier ámbito de las artes, siempre habrá gente que tenga mas camino recorrido que uno, y gente que esté empezando. Habemos quienes tratamos de ser "políticamente correctos" en aras de llevar una relación cordial con los colegas, a veces cayendo en la condescendencia (este año me colgaron ese letrero un par de personas del medio, y vaya, estoy tratando de quitarmelo de encima).

El fin de semana pasado conversaba con un monero que está construyendo su carrera, al igual que yo. Se quejaba de la falta de disposición de los "dioses" - entiendase los moneros que llevan mas años en esto - para "apoyar" o "guiar" a los que estamos empezando.
Le respondí que cuando uno recibe una crítica tiene dos opciones, una de ellas es dejarse amilanar y como dijo él "hacerles caso y abandonar el oficio" y la otra es meditar en qué estamos haciendo mal y corregirlo, en aras de ser mejores. No para darle gusto a los "dioses" sino para ofrecer mejor material al público.
El arguyó que por esa actitud de "mirar hacia abajo" muchos noveles autores se desanimaban y abandonaban el camino del comic en México.

Y me quedé pensando en eso.

Este año me he aplicado mas en mi narrativa, en el asunto de los guiones de comic, y menos en la literatura... aun así planeo presentar un segundo libro el próximo año y ya estoy trabajando en él, a lo que voy es que he recibido muchas críticas, mucha retroalimentación y suficientes zapes como para saber que aun me queda mucho por aprender.

Estoy conciente que hay gente que cree que fue tocada por la divina garza y cree también que de sus manos, aunque solo escriban o dibujen un par de páginas al año, brotarán obras perfectas y magistrales.
Hay gente que cree que es el "nuevo McFarlane" y que con esforzarse muy poco, darán a luz la obra que dejará embelesados a propios y extraños.
A diferencia de Ford Madox con Crowley (el amigo de Hemingway) no les niego el saludo, aunque tal vez ni eso merezcan.

Hay gente que realmente es muy buena, que realmente se les puede llamar maestros, pero a diferencia de quienes tienen la misma calidad moral que calidad laboral, adoptan una posición de jueces o ministros, capaces de señalar con desdén a los demás.
Supongo que su pedestal está muy alto y por eso no escuchan a los que estamos "abajo" de ellos.

También hay gente que trabaja mucho... pero mal.
Y entonces, el resultado final deja mucho que desear.

Creo que todos ellos son al menos acordes con sus posturas, no son tibios ni indefinidos respecto a eso, y esa estabilidad me deja pensado que "ya se a que le tiro con ellos".

Un defecto que tenemos los "artistas" es que gozamos/padecemos una sensibilidad incrementada, no se si sea aprendida o fomentada por la observación o solamente alimentada por el trauma del niñito reprimido, rechazado o frustrado que llevamos dentro, pero algo es cierto, y es que solemos tomar las críticas de la peor manera.

Dicen que hasta un reloj descompuesto marca bien la hora un minuto al día (o un segundo, si tomamos en cuenta el segundero) y eso se refiere a que no debemos despreciar los consejos o críticas de manera automática, prejuzgando a quien las emite.

Y la verdad, eso nos pasa demasiado seguido... arguyendo que "no tiene la calidad moral" o "no me está dando la orientación que yo quiero" solemos hacernos sordos a esas críticas o comentarios, siendo que la mayor parte de las veces, tal vez bajo esos kilos y kilos de mierda, haya algo que en realidad, si nos puede servir para ser mejores.


"El maestro no llega cuando el alumno está listo. Tal vez el maestro siempre está ahí, pero es el alumno quien no lo puede ver"

(A volar)

3 comentarios:

  1. La verdad creo he mejorado en mi escritura, en parte gracias a tus comentarios objetivos y como todo hay buenos o malos comentarios y uno debe tomar lo mejor de ellos para seguir adelante

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  2. Acerca de los comentarios, un camarada me dijo hoy que "el sarcasmo es la herramienta del sabio, pero el abuso es el camino del ermitaño"

    No me queda el saco :P pero es una frase con mucho sentido...

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COMENTARIOS

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